CONFERENCIA EURO-MEDITERRÁNEA
de Ciudades Sostenibles
Conférence Euro-Méditerranéenne des Villes Durables
Euro-Mediterranean Conference of Sustainable Cities & Towns

Declaración de Sevilla (adoptada el 23 de enero de 1999 por los participantes de la Conferencia Euro-mediterránea de Ciudades Sostenibles, en Sevilla, España)

Preámbulo

Nosotros, los representantes de las ciudades, de las autoridades locales y de las asociaciones de ciudades del Mediterráneo, reunidos en Sevilla del 21 al 23 de enero de 1999, en el marco de la Conferencia Euro-mediterránea de Ciudades Sostenibles, somos conscientes de que esta Conferencia se celebra como continuación de un doble proceso:

El resultado de un movimiento mundial que nace bajo el auspicio de las Naciones Unidas en junio de 1992, en la Cumbre de la Tierra en Río, y que continúa en junio de 1996 en la Cumbre de las Ciudades (Hábitat II) en Estambul.
La continuación del proceso iniciado en Europa, con el apoyo de la Comisión Europea (DG XI), en Aalborg, en mayo de 1994, alrededor de la Carta del mismo nombre, y la posterior Conferencia Mediterránea sobre la Agenda local 21 en Roma, celebrada en noviembre de 1995. Durante la segunda Conferencia Europea de Lisboa de octubre de 1996, se decidió realizar cuatro conferencias regionales: Turku en septiembre de 1998, Sofía en noviembre de 1998, Sevilla en enero de 1999 y La Haya programada para junio de 1999, para preparar la tercera Conferencia Pan-europea de Hannover, que se celebrará en febrero del año 2000.
En Hannover, partiendo de las declaraciones de las cuatro conferencias regionales, las ciudades de todas las regiones de Europa realizarán un balance de la Campaña de Ciudades Europeas Sostenibles, particularmente sobre las necesidades de cooperación con las ciudades de todos los países ribereños, y desarrollarán una visión de la ciudad sostenible del futuro.
Paralelamente, la región Mediterránea ha participado ampliamente en este movimiento ya que, además de la Conferencia de Roma mencionada, se han realizado, con apoyo de la Unión Europea y de las agencias interesadas de la ONU, la Conferencia de Túnez en el marco del Plan de acción por el Mediterráneo (PAM), en noviembre de 1994 – Agenda MED 21-, y la Conferencia de Ciudades del Mediterráneo en Barcelona, en marzo de 1995.

En Barcelona, en 1995, las partes contratantes de la Convención de Barcelona han creado la Comisión Mediterránea de Desarrollo Sostenible (CMDS) con 27 participantes y la Comisión Europea, mientras que la Conferencia Euro-mediterránea de Ministros ha establecido nuevas modalidades para la colaboración y el intercambio.

Con el fin de garantizar una mayor eficacia, nuestra Conferencia desea integrar en la dinámica generada por la Campaña de Ciudades Europeas Sostenibles todos los avances positivos emanados de las iniciativas mundiales, europeas y mediterráneas en favor del desarrollo sostenible.

Nosotros, los municipios y ciudades mediterráneos:

Reafirmamos nuestra identidad propia y recordamos que, desde los tiempos más remotos, la cuenca Mediterránea ha sido el lugar de encuentro de los pueblos y culturas de África, Oriente Próximo y Europa, así como la puerta obligada hacia el Medio y el Lejano Oriente. Como cuna de las civilizaciones, el Mediterráneo ha sido el mejor crisol y se ha identificado plenamente con el rol milenario y preponderante de la ciudad. Es allí donde se han desarrrollado los valores de tolerancia y progreso con los cuales deseamos reconciliarnos.
Declaramos que el Mediterráneo, como región ecológica, no podrá desarrollarse de manera sostenible sin que exista una economía estable.
Afirmamos, de acuerdo con los términos de la Declaración de Estambul, que las autoridades locales, al estar más cerca de la población, deben ser los interlocutores privilegiados de los estados en la elaboración y el establecimiento de las políticas de desarrollo sostenible.
Estamos convencidos de que el futuro de esta región sólo se construirá si se asocia a los pueblos, profundizando en la democracia local y la participación.
Estamos convencidos de que la justicia social, la protección del medio ambiente y la paz son indispensables para el desarrollo sostenible de la región.
Manifestamos nuestro total apoyo a la Campaña de Ciudades Europeas Sostenibles.
Apreciamos las posibilidades que ofrecen a las autoridades locales los programas regionales de la Unión Europea, particularmente los programas euro-mediterráneos como SMAP, LIFE y METAP.
Nosotros nos comprometemos a:
Desarrollar esta campaña con todos los actores, a través de la colaboración y el desarrollo de acciones que impliquen a las ciudades de la cuenca Mediterránea y de Europa. Esto permitirá que las ciudades no europeas evalúen, en su nivel, la aplicación de la Carta de Aalborg y del Plan de acción de Lisboa.
Promover, por todos los medios, los procesos participativos y realizar planes de acción local para el desarrollo ssotenible, tales como la Agenda 21 local.
Establecer intercambios de experiencia técnica y conocimiento con todos los actores de nuestra región y del conjunto de Europa, tal como se ha anunciado en Turku y Sofía.
Desarrollar iniciativas comunes entre las ciudades en sectores como planificación urbana, vivienda, lucha contra la pobreza urbana, salud, conservación de centros históricos, turismo, patrimonio cultural, agua, residuos, energía y transporte a través de:
la identificación de los problemas propios de cada municipio y de los obstáculos que impiden el desarrollo sostenible, tomando compromisos reales para resolverlos;
el establecimiento de indicadores que midan el progreso local en lo relativo al cambio climático y la contaminación de las zonas costeras.
Respetar la diversidad cultural y étnica de la cuenca Mediterránea.
Hacemos un llamamiento a todos los ciudadanos y a sus asociaciones a:
Fortalecer las estructuras y los mecanismos de participación de que disponen las administraciones públicas municipales, y exigir las financiaciones necesarias para la definición y el desarrollo de las agendas 21 locales.
Hacemos un llamamiento a los estados y las autoridades territoriales de los países mediterráneos a (regiones, provincias, departamentos y áreas metropolitanas):
Reconocer a las autoridades locales como interlocutores, proponiendo nuevas formas de colaboración basadas en la noción de subsidiariedad.
Comprometerse a favorecer, promover, apoyar y coordinar las políticas de desarrollo sostenible y los procesos de elaboración de las agendas 21 locales, a través de instrumentos reglamentarios, económicos y técnicos, y el acceso a los recursos.
Apoyar y fortalecer las acciones de cooperación entre las ciudades mediterráneas.
Hacemos un llamamiento a la Unión Europea a:
Considerar de mejor manera las especificidades ecológicas, económicas y sociales de las ciudades del sur en la elaboración de las orientaciones y directivas europeas.
Fortalecer el apoyo a la cooperación descentralizada entre las ciudades europeas y no europeas del Mediterráneo, inclusive a través de las redes creadas por las autoridades locales, y reactivar sus programas, tales como MEDURBS en particular.
Considerar las actividades relativas al desarrollo urbano durante la revisión del programa MEDA.
Reconocer, junto con los estados miembros, a las autoridades locales y a sus asociaciones locales, regionales e internacionales como interlocutores y socios de pleno derecho en las acciones en favor del desarrollo urbano sostenible.
Hacemos un llamamiento a la CMDS a:
Promover, fortaleciendo su representación, el papel que juegan en su seno las asociaciones nacionales y regionales de autoridades locales del Mediterráneo.
Difundir ampliamente las propuestas derivadas de esta Conferencia, una vez aprobadas por sus miembros, y con el fin de apoyar a las autoridades locales en sus acciones en favor del desarrollo urbano sostenible.
Hacemos un llamamiento a las Naciones Unidas y a sus agencias, particularmente a la Comisión de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (CNUAH), el Programa de Naciones Unidas para el medio ambiente (PNUMA), el Programa de Naciones para el Desarrollo (PNUD) y la UNESCO a:
Incorporar el mensaje de las ciudades mediterráneas reunidas en Sevilla como un elemento de la aplicación de los compromisos asumidos en Hábitat II (Estambul), en lo relativo al reconocimiento del rol y del lugar de las autoridades locales como interlocutores de pleno derecho de los estados, en materia de desarrollo urbano sostenible.
Fortalecer la protección de los patrimonios culturales y de los centros históricos.
Hacemos un llamamiento a los estados y organismos financieros multilaterales (Comisión Europea, Banco Mundial, Banco Europeo de Inversión, PNUMA, PNUD, etc.) a través de sus programas específicos (MEDA, LIFE, METAP, Capacidad 21 y otros) y al sector privado a:
Establecer un mecanismo de apoyo a las iniciativas locales, como un fondo de desarrollo sostenible.
Incorporar, en la definición de sus programas mediterráneos, a las autoridades locales implicadas y a sus asociaciones, particularmente cuando éstas dispongan de un plan de acción para el desarrollo sostenible ( agendas 21, planes estratégicos u otros planes de desarrollo).
Reforzar las acciones regionales destinadas a las autoridades locales, particularmente en lo relativo a la sensibilización, la formación y el fortalecimiento institucional.
Apoyar a las acciones de intercambio de conocimientos y experiencias, así como a las acciones locales innovadoras.
Establecer mecanismos de conversión de deuda en apoyo de las acciones de desarrollo sostenible en la escala local.
Nosotros, ciudades mediterráneas, apoyamos a las ciudades europeas en sus iniciativas para crear relaciones de colaboración con las ciudades de las costas del sur y del este del Mediterráneo y cuando solicitan a la Unión Europea:
Apoyo concreto para el desarrollo sostenible de la cuenca Mediterránea, en el marco de los fondos estructurales, con el fin de que se hagan realidad las acciones del Plan de acción para el desarrollo sostenible, enunciadas durante el Foro de Viena, Austria, en noviembre de 1998.
La promoción del progreso hacia el desarrollo sostenible, en el marco del V Programa de acción por el medio ambiente.
Los participantes manifiestan su agradecimiento a la ciudad de Sevilla, en particular a Doña Soledad Becerril Bustamante, alcaldesa de la ciudad, por haber acogido esta conferencia; a la Federación Mundial de Ciudades Unidas por la organización de la misma; a la Dirección General XI de la Comisión Europea por su apoyo; a la Campaña de Ciudades Europeas Sostenibles, y a los alcaldes y expertos de las ciudades del Comité Director: Barcelona, Marsella, Roma, Tetuán, Lisboa, Faro y Túnez.
Sevilla, 23 de enero de 1999